Artículo Científico

Tabaquismo pasivo y riesgo de hipertensión en adultos no fumadores

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PUNTOS CLAVE

A nivel mundial, la prevalencia estimada del tabaquismo pasivo es de aproximadamente el     40 % en niños, el 33 % en hombres no fumadores y el 35 % en mujeres no fumadoras. Se estima que representa el 1 % de la mortalidad total y que la cardiopatía isquémica contribuye a aproximadamente dos tercios de esta carga. Por tanto, el tabaquismo pasivo puede ser un factor de riesgo clave para las enfermedades cardiovasculares como la hipertensión.

Esta revisión sistemática y metanálisis evaluó la relación entre el tabaquismo pasivo y la hipertensión en adultos no fumadores.

Metodología

Se realizó una búsqueda bibliográfica en las bases de datos PubMed, Embase, Web of Science y la Biblioteca Cochrane desde 1971 hasta febrero de 2025, para encontrar estudios que exploraran la relación entre el tabaquismo pasivo y la aparición de hipertensión en adultos no fumadores.

Resultados

Se incluyeron 13 estudios, con 783 798 adultos no fumadores en el análisis combinado. Los principales tipos de tabaquismo pasivo comprendían la exposición ambiental al humo de tabaco y la exposición pasiva al tabaquismo de familiares durante la infancia y la edad adulta. La hipertensión se identificó principalmente mediante un examen físico o según el historial clínico autoinformado. La puntuación media de la escala Newcastle-Ottawa (NOS) de los 13 estudios fue de 6,5 (calidad alta).

Se observó una relación entre el tabaquismo pasivo y un mayor riesgo de hipertensión en estudios transversales y de casos y controles: el riesgo combinado de hipertensión para adultos no fumadores fue de 1,20 (p = 0,001) en los estudios transversales de casos y controles y de 1,17 (p < 0,001) en los estudios de cohortes.

Se realizaron análisis de subgrupos según las siguientes variables:

  • Sexo. Se confirmaron los mismos resultados tanto en hombres (tamaño del efecto = 1,15, p < 0,001) como en mujeres (tamaño del efecto = 1,16, p = 0,003).
  • Frecuencia de la exposición. Solo aquellos que estuvieron expuestos ≥3 veces a la semana (tamaño del efecto = 1,13, p = 0,012) mostraron mayor riesgo de hipertensión en comparación con aquellos que estuvieron expuestos <3 veces a la semana (tamaño del efecto = 1,04, p = 0,535).
  • Duración de la exposición. Solo la exposición de ≥10 años (tamaño del efecto = 1,21, p < 0,001) contribuyó a mayor riesgo de hipertensión en comparación con la exposición <10 años (tamaño del efecto = 1,11, p = 0,132).
  • Definición de hipertensión. El riesgo fue estadísticamente significativo para aquellos en los que la hipertensión se definió mediante exploración física o información facilitada por los pacientes (tamaño del efecto = 1,15, p < 0,001), pero no para aquellos que utilizaron un cuestionario estructurado (tamaño del efecto = 1,74, p = 0,367).

Discusión

En este metanálisis, se observó una correlación positiva entre el tabaquismo pasivo y el riesgo de desarrollar hipertensión en adultos no fumadores.

Este riesgo se confirmó tanto en estudios transversales de casos y controles como en estudios de cohortes, así como en poblaciones masculinas y femeninas. Esta homogeneidad sugiere que ni el tipo de estudio ni el sexo influyen en los resultados generales.

Asimismo, los datos sugieren que solo la exposición frecuente (3 veces por semana o más) y prolongada (10 años o más) confiere mayor riesgo de hipertensión. Esta conclusión no implica necesariamente que una exposición mínima a este tipo de humo carezca de efectos secundarios sobre la hipertensión.

Aunque el mecanismo exacto que subyace al efecto del tabaquismo pasivo sobre la hipertensión sigue sin estar claro, varios estudios han aportado pruebas que explican la asociación. La rigidez de las grandes arterias y la reflexión de la onda de pulso determinan la presión arterial central, lo que a su vez afecta al desarrollo de daño orgánico debido a la hipertensión. Además, los componentes nocivos del humo del tabaco pueden aumentar la rigidez de las arterias carótidas o aórticas en fumadores. El tabaquismo pasivo a largo plazo también se ha relacionado con la rigidez de la arteria carótida, y la exposición al humo del tabaco durante la infancia reduce las propiedades elásticas aórticas de los niños sanos.

Conclusiones

Se encontró una asociación notable entre el tabaquismo pasivo y el riesgo de hipertensión en estudios transversales de casos y controles y en estudios de cohortes, tanto en poblaciones masculinas como femeninas. Los datos indican que solo la exposición frecuente (3 veces por semana o más) y a largo plazo (10 años o más) al tabaquismo pasivo tiene el potencial de aumentar el riesgo de hipertensión.

ES-NOP-2600108
Fecha de elaboración del material: 12/2/2026

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